“Tenemos un salario mínimo, e incluso un ingreso mínimo al agregar el bono de alimentación, que es tan bajo que  atenta contra la dignidad de la persona y le impide lo más elemental,  alimentarse a quién lo devenga. Trabajo barato que no permite cubrir ni siquiera su alimentación”, concluye el experto en temas laborales, Héctor Lucena

En los últimos años el desempleo ha bajado a niveles históricos de 6,4%, pero si no se toman medidas deliberadas pasarán más de 50 años para reducir la informalidad a la mitad.