Como parte del Día Nacional del Periodista, el Instituto Prensa y Sociedad Venezuela alerta sobre las restricciones a la libertad de expresión en Venezuela, así como los desafíos que enfrentan los profesionales del periodismo.

Durante 2019, el derecho de los periodistas y ciudadanos venezolanos a difundir y consultar libremente informaciones, ideas y opiniones a través de entornos tradicionales y digitales ha sido restringido por causa de al menos 340 casos de vulneraciones a la libertad de expresión y acceso a la información, que ocurrieron entre el 1 de enero y el 27 de junio. Así lo constató el equipo del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) Venezuela a través de su sistema de monitoreo.

De estos hechos, un total de 254 incidentes corresponden a limitaciones por uso abusivo del poder estatal, agresiones y ataques, restricciones para conocer datos de interés público y medidas de censura que afectaron el ejercicio pleno de los trabajadores de la prensa, así como de los medios de comunicación en todo el país. Una de las acciones represivas que se ejercieron con mayor frecuencia fueron las detenciones arbitrarias por parte de funcionarios de seguridad del Estado, de las cuales al menos 54 periodistas fueron víctimas, siendo 33 de ellos venezolanos y 19 corresponsales extranjeros.

Es motivo de preocupación que los periodistas se enfrentaron a estos mismos impedimentos en 2018, año que cerró con 266 casos de violaciones a la libertad de expresión, según el informe anual de esta organización, y en el que los reporteros fueron los más afectados al ser las víctimas en 110 del total de casos registrados.

En los primeros seis meses de 2019, los derechos digitales de los venezolanos también se vieron perjudicados por un total de 86 hechos de violaciones a las libertades en red. Entre las incidencias más recurrentes destacan 29 ataques en la red por acciones intimidatorias contra periodistas y vulneraciones en los servidores de medios digitales, así como 28 casos de bloqueos a plataformas digitales y redes sociales durante la cobertura de asuntos de interés público, entre los cuales se vieron impedidos los contenidos de 15 medios digitales, privados e independientes.

Frente a este panorama, IPYS Venezuela insiste en la gravedad de estas situaciones y comparte los testimonios de los periodistas que forman parte de su Red Nacional Corresponsales, quienes aprovecharon esta oportunidad para relatar cómo han sido sus experiencias de trabajo en lo que va de año, y revelaron cuáles son los cinco problemas principales que afectan el ejercicio periodístico en sus regiones:

José Leonardo Barreto | Anzoátegui

En Anzoátegui la oferta informativa cada vez es más reducida, hay menos campos de trabajo y aunque pareciera insólito el número de estudiantes de la carrera de Comunicación Social en la Universidad Santa María (USM), Núcleo Oriente, es cada vez mayor ¿Podrán celebrar en un futuro el Día del Periodista sin censura?

El ejercicio periodístico en la entidad oriental se ve afectado por distintos motivos, entre los que destacan la falta de medios de comunicación independientes. Los que aún persisten en la zona han tenido que reinventarse para poder seguir informando, como es el caso del diario El Tiempo, que ahora es un semanario. Esta decisión fue tomada debido a la escasez de papel.

La oferta laboral para los comunicadores es muy poca debido a los altos costos que implica pagar una nómina y los pocos ingresos que tienen los medios. Además el acceso a las fuentes se dificulta cada día más y realizar una entrevista a un funcionario público pareciera ser un trámite muy burocrático.

La inseguridad reinante en las calles también impide realizar una cobertura amplia y detallada de los problemas que padecen los anzoatiguenses. Por último, las constantes fallas en las telecomunicaciones igualmente dificultan el trabajo del periodista, ya que adecuándose a la modernidad este debe recurrir al uso del internet para complementar y facilitar la difusión de la información.

María Eugenia Díaz Bratch | Apure

Desde este año, el blackout informativo impera en la entidad llanera tras el cierre de las emisoras críticas al gobierno de Nicolás Maduro como La Mega Hertz 96.5FM y Criolla 92.9 Fm en Elorza, municipio Rómulo Gallegos, las cuales a través de variada programación informaban la realidad del estado.

La única emisora que está al aire es radio Fe y Alegría San Fernando, Guasdualito y El Nula que a pesar de su línea editorial diversa, ha podido sobrevivir en medio de la crisis y pese a los controles. Pero su programación diaria es monitoreada por organismos de inteligencia por lo cual tanto el lenguaje utilizado por periodistas debe ser cuidadoso a fin de evitar el cierre de la única estación radial.

El estado Apure tampoco cuenta con medios impresos desde agosto del año 2018, lo que impide que la población se mantenga informada y se cierren nuevas fuentes de empleo para profesionales en el área de comunicación social. El último diario que circuló en el estado fue Visión Apureña, que por decisión de sus propios dueños cerró parcialmente sus puertas con la esperanza de regresar al mundo del periodismo para informar veraz y oportunamente. Sin embargo, esto no fue posible por el alto costo de la materia prima.

Otros de los retos para los periodistas en Apure este año fueron los apagones y fallas de conectividad generadas por las empresas prestadoras del servicio de internet que no cuentan con equipos calificados para atender la alta demanda de usuarios ávidos de información. La mayoría de los profesionales del periodismo solo cuentan con las redes sociales (grupos de WhatsApp, Facebook, Twitter e Instagram) para mantenerse al día con el acontecer nacional y regional.

Gregoria Díaz | Aragua

En Aragua existe un acceso restringido o nulo de las fuentes de información oficial. Casi siempre estos organismos emiten notas de prensa y no convocan a los medios. Cuando se intenta abordarlos, se niegan a emitir declaraciones. Asimismo, la cobertura de asuntos sobre salud es limitada por la presencia de grupos colectivos bajo la fachada de brigadas de seguridad en instituciones del Estado, como Corposalud y el hospital central de Maracay.

La presión que ejercen funcionarios de cuerpos de seguridad que buscan intimidar a periodistas en la cobertura de pautas, realizando fotos o videos a los equipos de prensa y periodistas es otra de las dificultades que ocurren constantemente en esta entidad. También es preocupante la falta de papel periódico que limita la circulación de medios impresos, así como las fallas constantes en la conexión de empresas proveedoras del servicio de internet y del servicio eléctrico, que limitan el flujo libre de la información.

Además hay autocensura en temas relacionados con la delincuencia organizada y el tren de Aragua. Finalmente, la escasez de vehículos en los medios tradicionales y la falta de gasolina, limitan la movilidad de los periodistas y corresponsales que cubren pautas informativas en toda esta región.

Wolman Linares | Barinas

En el estado Barinas es preocupante y muy evidente la poca oferta que tienen los ciudadanos de informarse de los hechos regionales mediante medios independientes. Solo circula un medio impreso, con un tiraje menor a mil ejemplares, diario Los Llanos y un noticiero de radio, Noticiero Impacto, en la emisora 107.1 FM, una estación que apenas cubre la ciudad de Barinas. Vale destacar que estas dos opciones informativas ofrecen contenidos equilibrados y de información general. En el plano digital, aun cuando hay tres portales: (exclusivas en la web, notimaxve y lanoticiadebarinas.com), una revisión de sus contenidos arroja una marcada tendencia pro oficialista.

De los dos únicos canales de televisión regional que operan a través del sistema de televisión por suscripción Inter (Telellano y BarinasTV) solo la segunda planta emite un programa de noticias, no obstante allí abunda la participación de representantes del partido PSUV, de la Gobernación y Alcaldía, ambas instituciones regidas por partidarios de toldas políticas oficialista. Es por esto que los barineses se enteran de los hechos locales mediante las redes sociales y las plataformas de mensajería como WhatsApp, corriendo el riesgo de ser bombardeados por contenidos falsos.

Alba Perdomo | Bolívar

En el estado Bolívar, la violencia y la corrupción del entramado minero han afectado las dinámicas periodísticas durante 2019, con amenazas a periodistas para que no cubran las colas de combustible como Pableysa Ostos, exhortos de Conatel a periodistas críticos como Damián Prat, y la salida del país de uno de los principales investigadores en el área de sucesos, Germán Dam, por presiones hechas por jueces corruptos. El acceso a las fuentes oficiales no existe y se persigue a los reporteros que cubren temas de salud y violencia. El deterioro del internet y las fallas constantes de luz dificultan la labor reporteril, así como la falta de combustible. El sur del estado, donde ocurren gran cantidad de ilícitos, es de difícil cobertura por la distancia, lo costoso de la logística y la poca capacidad económica de los medios locales, lo que genera una gran opacidad en temas de relevancia como el Arco Minero del Orinoco y las empresas básicas de Guayana.

Dayrí Blanco | Carabobo

       
Los apagones, falta de gasolina, fallas con internet y telefonía móvil ha complicado la cobertura y difusión de las noticias

En Carabobo es imposible poder tener la versión oficial de determinado hecho porque desde la Secretaría de Comunicación e Información de la Gobernación no permiten que algunos medios críticos a su gestión hagan entrevista a su tren ejecutivo. El único acercamiento posible es en ruedas de prensa con el gobernador, Rafael Lacava, pero él decide qué responder y qué no, y en su tono muy particular.

En la región también persisten las fallas con la conectividad y apagones constantes y prolongados. A esto se suma que al no contar con servicio eléctrico en algunas zonas, en otras, en las que sí hay, no se cuenta con servicio de internet, lo que hace muy difícil el trabajo periodístico. La reducción al mínimo de los medios impresos es otro de los graves inconvenientes. Solo sobrevive diario La Calle pero en condiciones precarias. No cuentan con recursos para tener a periodistas haciendo reporterismo, alimentan las páginas del impreso con notas de prensa o entrevistas telefónicas, y tienen internet con los datos móviles de cada trabajador.

Debido a las restricciones de Conatel en programas de información y opinión de las emisoras radiales en la entidad, también es imposible hacer determinadas entrevistas, y se les da una larga lista de advertencias a los entrevistados antes de salir al aire para evitar sanciones. Asimismo la falta de vehículos en buen estado y como consecuencia de las fallas severas con el suministro de gasolina en Carabobo, los corresponsales nacionales, que son los únicos periodistas que siguen haciendo diarismo en la región, ven complicada su movilización y como consecuencia en ocasiones no pueden llegar a hacer la cobertura de los hechos noticiosos.

Adriana Pérez Gilson | Falcón

En Falcón destaca el limitado y a veces negado acceso a las fuentes oficiales del gobierno. El propio gobernador no da ruedas de prensa ni invita a los medios a cubrir actividades, el trabajo lo hace su equipo de prensa que envía boletines o solo declara a medios del sistema público. Otras fuentes afectadas son salud y seguridad ciudadana.

La crisis del papel periódico sacó de circulación a dos medios impresos, por lo que solo queda uno en circulación y es pro gobierno. Esto afecta la pluralidad informativa y limita la oferta laboral para periodistas. Los medios digitales en la región son pocos y también con una línea que predomina información gubernamental. Poca presencia de corresponsalías de medios nacionales.

La crisis económica afecta a todas las empresas y los medios de comunicación no escapan. Estos se han quedado sin vehículos para trasladarse lo que ha hecho que zonas lejanas al centro del estado se queden sin cobertura periodística y muchas veces las denuncias o hechos de interés regional se conocen a destiempo. Además estas limitaciones resultaron en la supresión o eliminación de departamentos como unidades de investigación, o publicaciones especiales por falta de presupuesto.

Las fallas permanentes del servicio eléctrico, telefonía móvil y conexión a internet que dificultan o imposibilitan la labor de actualizar o subir información a la web, enviar material a rotativa, también dificultan la transmisión de programas de radio y televisión cuya oferta ya es limitada.

Debido a la migración de periodistas y reporteros gráficos cada vez es más difícil conseguir personal para trabajar en los medios, primero porque escasean y los pocos que quedan prefieren hacer labores más lucrativas.

María Fernanda Rodríguez | Mérida

En el estado Mérida la disminución de medios de comunicación tradicionales, la crisis del sistema eléctrico, el pésimo estado de las telecomunicaciones, la falta de protección por parte de los organismos de seguridad y, más recientemente, la escasez de gasolina, constituyen los cinco principales problemas para el ejercicio del periodismo en la entidad.

Muchos periodistas merideños ya no trabajan en medios locales, y circula un solo diario, con apenas 8 páginas. En el municipio capitalino, Libertador, queda una sola televisora, la Televisora Andina de Mérida (TAM) y cada vez menos estaciones de radio. Los pocos medios locales nativos digitales ven afectada su operatividad debido a la cada vez más precaria conexión a internet y a los constantes cortes de energía eléctrica que se registran en el estado.

A los periodistas que trabajan como corresponsales en Mérida para medios nacionales se les hace cada vez más difícil enviar sus trabajos para que sean publicados a tiempo, debido al precario estado de las telecomunicaciones y la crisis del servicio eléctrico. Aunado a ello, el no contar con protección por parte de los cuerpos de seguridad del Estado impide que los periodistas puedan cubrir con libertad el acontecer noticioso de la región, donde el hampa común y la actuación de colectivos civiles armados atenta contra el libre ejercicio de la profesión.

El aumento de la escasez de combustible en el estado no solo dificulta el traslado de los periodistas a los lugares donde ocurren las noticias o a sus sitios de trabajo, sino que impiden el uso de plantas eléctricas que funcionan con gasolina y que permiten mantener al aire a las estaciones de radio locales durante los prolongados cortes de energía eléctrica.

Ronny Rodríguez | Monagas

Desde enero de 2018, con el cierre de los diarios La Verdad de Monagas y El Oriental, la oferta informativa en la entidad oriental se ha visto reducida hasta el punto de que a la fecha solo circulan dos de los cinco periódicos que existían en la región.

En febrero de 2019, después de la juramentación de Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela, los periodistas han sido blanco de hostigamiento, amenazas y amedrentamiento por parte de las autoridades gubernamentales y militares monaguenses, lo que llevó a los periodistas a introducir un documento en la Defensoría del Pueblo para exigir el respeto al ejercicio de su profesión y la garantía de su seguridad durante la cobertura de las diferentes fuentes informativas. Sin embargo, no hubo respuesta a estas demandas.

Por estas mismas presiones el canal Monagas Visión y la Radio Sonora 99.1 FM suspendieron sus programas de opinión, una medida que se mantiene vigente hasta la fecha. Además a principios de junio Conatel ordenó el cierre del canal por suscripción Visión TV Plus y la emisora de radio Plus 94.9 FM, con lo que se redujo aún más la oferta informativa.

Carolina Arias | Nueva Esparta

El principal problema que enfrenta el periodismo en el estado Nueva Esparta es la pérdida de espacios de trabajo por el cierre de periódicos, emisoras y la censura a programas por parte de Conatel. Incluso, el periodismo institucional ha decaído por los salarios poco atractivos que se ofrecen. Asimismo, los problemas de movilización están afectando la cobertura de fuentes tanto por la escasez de transporte público como por el encarecimiento del mantenimiento de los vehículos particulares. Otra grave limitación son las fallas permanentes de conexión tanto a internet como en las propias operadoras de teléfono.

Nairobys Rodríguez | Sucre

Con el cierre de Diario de Sucre, diario Provincia y diario Región, los tres principales periódicos del estado Sucre, entre los años 2016 y 2018 la oferta informativa en la entidad se redujo considerablemente y los ciudadanos pasaron a depender de información aportada en medios radiales y audiovisuales, en su mayoría controlados por entes gubernamentales a través del pago de pauta publicitaria.

Los periodistas pasaron a ocupar menos espacios de trabajo y las áreas en las cuales se pudiera desarrollar un periodismo independiente, que responda a los intereses y necesidades informativas de la ciudadanía se redujeron al mínimo. Es por ello que los ciudadanos acuden a las redes sociales en busca de información. Pero esto contribuye a que los rumores y la información no confirmada sean los que predominan en esta entidad.

Las corresponsalías regionales de canales nacionales como Venevisión, Televen y Globovisión pasaron a formar parte de los medios de comunicación en los que predominó la información gubernamental, debido a convenios de pago con la Gobernación de Sucre para suplir los gastos de funcionamiento de las productoras.

Lorena Arráiz | Táchira

La acentuada crisis de gasolina en la región ha generado que medios y periodistas no puedan dar cobertura a eventos noticiosos porque los vehículos no tienen combustible.

También los cortes diarios de electricidad -de dos o tres veces al día de tres o seis horas- afectan la transmisión de las informaciones debido a que se afecta la telefonía celular, fija y el internet.

Cada vez hay menos espacios para informar dado que las emisoras de radio han dado preferencia a otros tipos de contenidos y las televisoras están limitadas en recursos económicos y tecnológicos.

José Antonio Ocanto | Trujillo

Uno de los principales problemas que existe en el estado Trujillo para el ejercicio del periodismo es la falta de insumos, como papel prensa, para los principales diarios de la región. En la actualidad diario El Tiempo solo está activo en sus plataformas digitales. Por su parte, Diario de los Andes circula solo cinco días a la semana en su versión impresa con 16 páginas. La falta de insumos y la migración de los periódicos a plataformas digitales trajo consigo la disminución de periodistas en el staff reporteril de ambas rotativas andinas, disminuyendo la cantidad y calidad de la información.

Además las amenazas de cierre a emisoras de radio y canales de televisión en Trujillo han dado como resultado que muchos medios dejen de producir espacios de información y opinión. Periodistas y medios de comunicación han caído en la autocensura para evitar represalias de grupos violentos allegados al oficialismo. Igualmente las fallas eléctricas y en la conectividad demoran o perjudican a los medios digitales y la capacidad que puedan tener los ciudadanos de informarse por internet.

Ana Karolina Mendoza | Zulia

Sin medios impresos se quedó el estado Zulia este año. Panorama, el periódico centenario, fue el último en parar sus rotativas, hace un par de meses, por falta de papel. Igual que La Verdad, Versión Final, El Regional y Qué Pasa, migraron por completo a la plataforma 2.0, donde todos, también, están limitados por el caos en el sistema eléctrico que padece la región desde marzo pasado.

En la televisión regional, sólo sobrevive el Canal 11 (antiguo Niños Cantores Televisión) con sus noticiarios y programas de opinión. Sin embargo, sus transmisiones también son afectadas por los apagones. Las emisoras comunitarias se extinguieron en Zulia. Y algunas comerciales subsisten por tener planta eléctrica. LUZ FM, emisora del conglomerado de medios -de la Universidad del Zulia- sale al aire mientras haya electricidad. Su personal se turna por guardias para trabajar, porque también les cuesta movilizarse por la ausencia de transporte público y por la escasez de gasolina.

IPYS Venezuela insiste en la urgencia de mejorar las condiciones del periodismo en el país en los entornos tradicionales y digitales. Esta organización exhorta al Estado a seguir las siguientes cinco propuestas fundamentales para salvaguardar los derechos de libertad de expresión y acceso a la información pública de los medios de comunicación, periodistas y ciudadanos venezolanos:

- Mejorar y garantizar el acceso a la información pública y datos abiertos a través de diversas políticas y prácticas estatales.

- Fomentar mecanismos de seguridad digital que protejan y fomenten la libertad para opinar y la difusión de información en las plataformas digitales, y se garantice internet como DD HH.

- Asegurar las condiciones de seguridad y protección a los periodistas para que puedan ejercer su labor de manera libre y sin restricciones

- Ofrecer programas de formación para el mejoramiento de las capacidades periodísticas, así como en materia de derechos digitales.

- Impulsar el acompañamiento en habilidades gerenciales y emprendimientos periodísticos. (Instituto Prensa y Sociedad)