El líder chavista también anunció más centralismo al aprobar la creación de las corporaciones de protección social y económica en los estados Táchira, Mérida, Anzoátegui y Nueva Esparta para otorgar recursos a protectores en lugar de gobernadores opositores.

Nicolás Maduro, durante una jornada llena de anuncios, ordenó abrir una “nueva fuente de recursos”, mediante una nueva modalidad que consiste en la entrega de una mina de oro productiva a cada Gobernación, para obtener directamente en divisas convertibles las ganancias de la producción minera.

“Procederé a aprobar entregar una mina de oro en pleno proceso productivo a cada Gobernación de estados bolivarianos para la producción de recursos en divisas convertibles. El oro llega a las regiones directamente. El que lo haga mejor, recibirá su premio de nuevas minas y áreas productivas”, detalló.

En un festín de recursos para las gobernaciones, el líder chavista aprobó la creación de las corporaciones de protección social y económica en los estados Táchira, Mérida, Anzoátegui y Nueva Esparta, gobernados por dirigentes de oposición, para asignar recursos a los denominados “protectores” en dichas localidades.

Gracias a este mecanismo, Maduro anunció que otorgará un millón de petros bimensuales a todas las gobernaciones del país sin otorgar un céntimo a gobernadores opositores, pues en caso de que el estado sea gobernado por un opositor, destinará estos recursos a las nuevas corporaciones, minas de oro incluidas.

En esta línea, dio el visto bueno tres proyectos orientados a la producción agrícola, con una inversión total de 207 millones de euros destinados al sector alimenticio y al “fortalecimiento” de los comités locales de abastecimiento y producción (CLAP).

Además decidió transferir empresas socialistas administradas por el gobierno central a gobernaciones en los estados Portuguesa, Guárico, Apure y Barinas; con la invitación a demás gobernadores para unirse a esta “iniciativa”. “Quedo a la espera del resto de los gobernadores”, recalcó.

Para ello, también invitó a los empresarios privados a invertir y romper con el “falso dogma” de que el Estado no puede trabajar con la empresa privada.

Más centralismo

Por otra parte, indicó también la necesidad de “fortalecer” el plan Venezuela Bella, con cinco áreas de atención centrales: el sector eléctrico, el agua potable, las telecomunicaciones, un plan de asfalto y finalmente el transporte y vialidad agrícola.

Para este fin, designó aproximadamente 210 millones de euros adicionales o su equivalente en otras divisas convertibles, incluido el petro.

Maduro cerró su ciclo de aprobación de recursos al otorgar 153 millones de euros, extraídos del convenio entre Venezuela y China, para “fortalecer la economía popular”. Esta cantidad pretende atender más de 3.000 comunas y las 25.800 empresas de “producción comunal”, adicional a las 15.000 corporativas que actúan en este ámbito.

Finalmente, el gobernante culminó su alocución retando a la oposición a participar en las elecciones parlamentarias venideras.

“Vienen las elecciones parlamentarias, vamos a ver si el imperio autoriza a sus partidos lacayos a participar. Nosotros estamos preparados”, dijo. (Tal Cual)