El primer caso confirmado de fiebre amarilla se registró en Bolívar, estado donde también se reportaron los primeros casos y muertes por difteria y sarampión, enfermedades que estaban controladas.

Aunque el Ministerio de Salud calla y oculta las estadísticas epidemiológicas del país, el reciente informe de la Sociedad Venezolana de Salud y la Red Defendamos Epidemiología, confirman la reaparición de la fiebre amarilla en Venezuela, con la confirmación del primer caso en el estado Bolívar.

Alfredo Montes de Oca, de 46 años, indígena pemón de Kamarata, ingresó en septiembre al Hospital Ruiz y Páez, en Ciudad Bolívar, con síndrome febril, icterohemorrágico. Durante la hospitalización presentó insuficiencia renal y tuvieron que practicarle diálisis. Recientemente fue dado de alta con el intento de mayor discreción.

En esos dos meses nadie había comentado nada en el hospital hasta que en redes se dio a conocer lo que confirmó la Sociedad Venezolana de Salud y la Red Defendamos Epidemiología. Antes de ello, desconocían que en el servicio de medicina III estaba un paciente con fiebre amarilla. Trascendió que pretenden ocultar la historia clínica del paciente.

Pero aunque ninguna autoridad confirma o desmiente el caso, lo cierto es que el viernes 15 de noviembre llevaron a Kamarata una jornada de salud, donde estuvo el gobernador Justo Noguera con comisiones del Instituto de Salud Pública y el ministerio. Incluso habrían practicado muestras de sangre que presuntamente dieron negativo. Sin embargo, no se descartan de otros casos sospechosos en la entidad.

Así como el Estado oculta las estadísticas de epidemiología, se desconoce la disponibilidad de vacunas. La red advierte que a nivel mundial no hay suficientes vacunas, luego de la epidemia registrada en Angola y Brasil.

El informe detalla que “en junio de 2008, la Dirección Nacional de Inmunizaciones del MPPS, admitió en documentos no divulgados que el número de susceptibles de un año de edad, para fiebre amarilla a nivel nacional era de 1.953.946, con un índice de riesgo de 3,22, valor que resulta muy elevado. Desde entonces, en los últimos 10 años la vacunación antiamarílica en niños de un año de edad, ha sido sub óptima en Venezuela”. Se estima que desde entonces más de 3.100.000 personas sean susceptibles de contraer la enfermedad por falta de vacunación.

Este es el primer caso confirmado en el país después de 14 años de controlada la enfermedad. Lo mismo ocurrió en 2016 con la reaparición de la difteria y las 23 muertes que hasta octubre de ese año fueron confirmadas en Bolívar. En 2018, en el estado también se reportaron 32 casos de sarampión. Además, la entidad lidera los casos y muertes por malaria.

Esto no solo demuestra la vulnerabilidad de Bolívar como estado endémico, sino del retroceso en materia de salud, ante la falta de prevención.

Los últimos casos registrados en Bolívar fueron en 199, en un turista que estuvo en Canaima y a su regreso a Estados Unidos fue diagnosticado; y entre 2002 y 2005 con un brote que afectó a esta región y a Zulia, Táchira, Portuguesa, Mérida, Monagas y Apure.

El informe precisa también que desde 1997 se confirmaron 71 casos autóctonos de fiebre amarilla en Venezuela. Los brotes más intensos fueron en 1997, en Amazonas, con 15 casos confirmados y cuatro muertes; y entre 2002 y 2005, con 55 casos confirmados en los siete estados afectados, de los cuales 27 fallecieron.

La incidencia fue de 2.14 por cada 100 mil habitantes. La mortalidad entre los casos confirmados en los últimos 22 años es de 45.07%.

“Venezuela es reconocida como uno de los países de América del Sur con transmisión endémica de la enfermedad, a partir de focos selváticos”, agrega el informe epidemiológico, que añade que los últimos casos de transmisión urbana se registraron en Coro, estado Falcón, hace cerca de 100 años.